
Los trabajadores de EMFER (Emprendimientos Ferroviarios) han hecho un reclamo por un aumento del 28 %, lo que significaría, en promedio, un aumento de emergencia de $ 500.
En función de este reclamo han comenzado un plan de lucha. Bloquearon los accesos de la planta durante dos horas, cortaron las vías del ferrocarril TBA a la altura de Miguelete – la estación próxima a la fábrica, marchan a una jornada de lucha en Retiro, bloqueando las boleteras y anuncian, si no hay respuesta favorable, una ocupación de fábrica para el miércoles 22 de octubre.
EMFER es del grupo Cirigiliano, de la red de capitalistas amigos del gobierno, dueños de Ecotrans (ex TDO) y del grupo Plaza y concesionarios del servicio ferroviario - TBA. Son uno de los grupos de la burguesía “nacional” que se beneficia con 36.000 millones de subsidios, tal lo recibido en este ejercicio. Los trabajadores de EMFER, entre otros aciertos, han resuelto “desembarcar” en cada una de las empresas del grupo capitalista – y de paso, trasladar el reclamo al resto de trabajadores explotados por Cirigliano.
Lo que están haciendo los trabajadores de EMFER debe merecer la atención de los trabajadores y la acción que corresponda.
Reclamar un aumento de emergencia y la apertura de las paritarias es la respuesta a una inflación que ningún analista, a no ser que sea forro del gobierno, reconoce por debajo del 28 %.
Es una manera de enfrentar la propia crisis capitalista internacional, porque el trabajador que “apechugaba” valiéndose de algún pequeño crédito ya no puede hacerlo o debe pagar tasas de interés siderales. O la escalada de aumentos – electricidad, gas, peajes, transporte, que se pretende ocultar con los “precios máximos” de algunos productos - ¿alguien pudo comprar una garrafa de gas a $ 16?
A ningún trabajador se le debería escapar que el gobierno pretende trasladar su propia crisis y la decisión de salir al rescate de los banqueros a las espaldas de los contribuyentes y los trabajadores.
Le paga al Club de París, contante y sonante, y a los bonistas que habían quedado fuera del canje, le da vía libre a los aumentos exigidos por las privatizadas.
Quien paga es el trabajador, con el salario inmovilizado.
O el jubilado y el trabajador, con una ley de jubilaciones que consagra un nuevo saqueo, porque no actualiza los haberes de la última década y los futuros aumentos quedan condicionados a la recaudación – como lo determinaba la ley de Menem Cavallo.
O unos y otros, con la paralización de la obra pública, que se ha detenido en todo el país.
La política de rescate a los banqueros, saqueo a las jubilaciones e inmovilismo salarial tiene el apoyo de la oposición política patronal – la misma que sostiene los reclamos de los terratenientes y capitalistas del campo. Los que han salido a reclamar una devaluación como “salida” para el país, es decir una nueva confiscación al salario obrero.
Los trabajadores de EMFER han tenido el enorme acierto de relanzar la lucha salarial, luego que las burocracias docentes de la provincia sacrificaron por unas monedas el extraordinario esfuerzo de lucha de maestros y profesores.

Llamamos a seguir el ejemplo de EMFER. A deliberar y organizar asambleas en cada lugar de trabajo, presentando el reclamo de un inmediato aumento de emergencia, de la reapertura de las paritarias, la prohibición de despidos y un doble aguinaldo. A unir los reclamos y la lucha de cada planta y lugar de trabajo en cada zona, a través de coordinadoras por la victoria de los trabajadores.
A enfrentar la sumisión de la burocracia sindical frente a los planes del gobierno.
A no ser convidados de piedra frente a la crisis que se quiere descargar sobre nuestras espaldas.
PARTIDO OBRERO
Octubre 3 de 2008

